Muchas veces nos preguntamos a la hora de hacernos un seguro cual de los dos es más necesario o cual nos va a cubrir nuestras necesidades realmente, pues no se suele ser conocedor de que es lo que cada uno cubre de verdad.
Entre salud y vida existen muchas veces las dudas de cual de los dos es el que realmente va a cubrir todo lo que necesitamos para estar correctamente protegidos, pero ambos son diferentes y se complementan el uno al otro. No hay que elegir alguno de los dos, sino que cada uno tiene coberturas y fines diferentes, por lo cual ambos pueden complementarse a la perfección.
¿Qué nos cubre el seguro de salud?
El seguro de salud nos da cobertura frente a la asistencia sanitaria, ayudándonos a saltarnos las largas listas de espera que hoy en día tiene nuestro sistema de salud permitiéndonos acudir al médico que deseemos cuando y donde nos haga falta. Para ello podrá elegir entre los muchos médicos y centros concertados que tiene la compañía o si lo prefiere, puede recurrir al reembolso de gastos y elegir cualquiera que no esté dentro de este cuadro y se le reembolsará el 80% de esas visitas.
Con coberturas dentro del seguro de salud nos referimos a las visitas ambulatorias, las pruebas diagnósticas (analíticas, resonancias, radiografías,…), hospitalizaciones, cirugías,… todo ello dependiendo de la modalidad que usted elija. Cada modalidad abarca diferentes coberturas. Existen algunas modalidades con las coberturas básicas o otras que cuentan con todas las coberturas al completo, siempre dependiendo de las necesidades del cliente y lo que a cada uno más le interesa.
¿Qué nos cubre el seguro de vida?
El seguro de vida se adecua a sus necesidades ofreciendo, además de la cobertura de fallecimiento por cualquier causa, la posibilidad de contratar opcionalmente otras garantías y servicios complementarios, que les permitirán una protección a su medida.
Este seguro está dirigido a todas esas personas que desean proteger a sus familias o estar ellos mismos protegidos en el caso, por ejemplo, de que un accidente o enfermedad les produjera algún tipo de invalidez.
Por ello quieren estar preparados y sobre todo tranquilos sabiendo que si algún día les ocurre algo y por desgracia, fallecen, su familia y sus hijos estarían cubiertos y quedarían amparados para poder seguir con sus vidas, estudios,… o simplemente cubrir sus necesidades.
Además, en el caso de que, por ejemplo, tuvieran un accidente y no pudieran volver a trabajar, no se arriesgaría a perder todo lo que tanto les ha costado conseguir, por no tener más ingresos que entren a su casa.
Por ello nos damos cuenta de que ambos son diferentes y a la vez se complementan el uno al otro.
En el caso de necesitar asistencia sanitaria tenemos el seguro de salud que nos ofrece esa posibilidad de diagnóstico y tratamiento para nuestra pronta mejoría y el de vida que, en el caso de que algo acabará sucediendo, nos ayudaría a hacerle frente y dejar protegidos a nuestros seres queridos o, simplemente, ayudarnos a seguir adelante de la mejor manera posible dentro de esas circunstancias.
Por ello no hay que entrar en debate y poner en duda cual de los dos elegir porque ambos tienen fines diferentes, igual de importantes y necesarios.

